viernes, 1 de noviembre de 2013

¿Es faltar el respeto a alguien preguntarle cuánto cobra por hacer aseo?


Lejos de justificar lo injustificable (me refiero al tuit del señor Nicolás López), me nace una interrogante más profunda al respecto.

Es preocupante observar cómo llegó el mensaje a la opinión pública sobre la “ofensa” que fue propinada a la Señora Roxana Miranda por el Señor López. Si bien, cada uno puede darle la connotación que guste a aquel tuit, no nos consta cual es la intención original con el que fue escrito.

Seamos honestos, en Chile, si se denosta o inferioriza a la gente por hacer aseo, limpiar baños o barrer las calles. Es, entonces, lo que me cuestiono; ¿Qué es más clasista, el tuit de Nicolás López o que un gran porcentaje de este país le parezca que hacer aseo en una casa sea instrumento de escarnio?
Por lo tanto, independiente de la "categoría" de la persona, "Hacer aseo" en Chile se estima como una situación de menosprecio. Esa generalización me parece gravísima y penosa. Si el prisma fuera distinto, no tendríamos a alguien usando el "hacer aseo" como “ofensa”
Si lo traducimos en lo macro social, la gran problemática chilena en su escala social, es que las personas son catalogadas por lo que tiene materialmente o por lo que hace como oficio u ocupación, en el lugar de lo que es en términos humanos y como es su comportamiento para con el resto.

En lo personal, no me parece reprochable ningún oficio, ocupación o profesión sea cual sea, realícela quien la realice. Mientras no cause daño a nadie, mientras sea bien utilizado y no sea objeto de aprovechamientos, no debe ser juzgado. Las personas no pueden ser juzgadas por lo que hace, si no por lo que es. Reclamamos por desigualdad, pues entonces no pongamos etiquetas ni armemos pirámides de categorías.


* Polémico Tuit de Nicolás López sobre Roxana Miranda

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